Cada día las grandes ciudades del mundo se vuelven más cosmopolitas conforme pasa el tiempo, nuevas tecnologías, nuevos conceptos arquitectónicos, distintos tipos de arte y sobre todo una evolución constante del mundo de la moda. Todos los amantes del diseño estamos siempre al pendiente de los cientos de medios de información que en la actualidad ofrecen ponerte al día respecto al último grito de la moda.

Cada día buscamos combinaciones más perfectas, diseños más exclusivos y tendencias más vanguardistas. En el verano de 2013 me encontraba en la isla de Ibiza España y no pude evitar notar que muchas personas estaban perfectamente combinadas en su outfit con sus relojes, se trataba de los diseños de la casa relojera Daniel Wellington creada por Filip Tysander, una línea de diseños que llegan a cubrir una necesidad y un deseo de moda al tener unos extensibles únicos en su tipo que crean combinaciones perfectas con tu guardarropa.

Esta marca ha llegado a la ciudad más grande del mundo con gran éxito, los mexicanos están enamorados de estos diseños y después de una serie de pláticas con los representantes de la marca me he convertido en Embajador para Daniel Wellington México.

La cita se dio en el exclusivo restaurante Gloutonnerie de Polanco, con unas breves palabras de Agustín García Cano, representante de la marca en México, destacó que:

Daniel Wellington es una marca que no podía esperar más para llegar a nuestro país, nuestra gente, nuestra cultura que es reconocida mundialmente por siempre trascender, y tenemos la habilidad de inspirar y generar nuevas modas justo como lo hacía el señor Daniel Wellington, una persona gentil y sin pretensiones, pero con un estilo impecable.

¿Pero, quién es Daniel Wellington?

La historia comienza con un viaje al otro lado del globo donde Filip Tysander, el fundador de la marca, conoció a un señor intrigante de las Islas Británicas. El hombre tenía una habilidad inspiradora para ser gentil pero a su vez relajado y sin pretensiones. Tenía un estilo impecable y le encantaba llevar sus relojes en viejas correas desgastadas NATO. ¿Su nombre? Bueno, Daniel Wellington, por supuesto.

Una fuerte amistad surgió entre los dos y Filip fue inspirado no sólo por muchas grandes historias de la vida del hombre, sino también por su clase y estilo atemporal de la moda.

A Filip le gusto tanto la idea y la sensación de la mezcla de un reloj fino y elegante, con un diseño limpio y sin demasiadas características, que además luciera bien con diferentes modelos de correas, que decidió crear su propia línea de relojes.