La isla de la Diosa Afrodita ubicada en el Mediterráneo en las costas de Chipre al frente de Siria, Turquía y el Líbano, fue en su tiempo la más codiciada por fenicios, griegos, romanos y turcos.  Sus bellas playas son el mejor destino de miles turistas ya que son dignas de disfrutar del encanto de sus aguas y blancas arenas. Muchos vuelos chárter llegan día a día para reposar tranquilamente en la isla, en especial los británicos, ya que la isla fue colonia británica durante muchos años hasta 1960 que logró su independencia y se anexo a Grecia.

 

Llegando al aeropuerto internacional, pasamos por la ciudad de Lárnaca ubicada en el centro de la isla, el cual recibe con amabilidad a los turistas. La gente pasea con vestimenta extravagante y el estilo de vida, incluso de su forma de hablar delatan la cultura griega y nos hacen sentir como si estuviéramos en otra época en la historia.

 

No deben de dejar de visitar la catedral gótica de Santa Sofia, el castillo de los caballeros de San Juan y el paraje de Petra Tou Romiou, que te empaparán de historia y belleza del lugar. Esta ciudad fue construida por las clases adineradas de la ciudad-estado que floreció 800 años A.C. Existen lugares en los cuales se ha prohibido toda construcción por lo cual aun se pueden ver aquellos lugares vírgenes de la isla donde las tortugas llegan a depositar sus huevos en las playas, sin duda es una buena opción para aquel que busca relajarse.

Como siempre el Hotel Four Seasons es nuestra primera opción para aprovechar nuestra estancia, rankeada con 5 estrellas en TripAdvisor, también el Amathus Beach Hotel Limassol y The King Jason Paphos Hotel son una excelente opción.

La mejor opción para llegar a esta isla paradisiaca desde la Ciudad de México, es volando a Houston y de Houston tomar un vuelo directo. Hay otras opciones con más escalas para aquellos que tienen un presupuesto más bajo.

Ya con todo esto sólo queda disfrutar.

Por Paola Fentanes en edición de Mario Sierra.