La naturaleza no deja de sorprendernos. A lo largo del mundo y en diferentes hábitats y paisajes, se esconden flores extrañas. Cada una de ellas nos ofrece hermosos colores, sorprendentes texturas, las variedades más inimaginables de formas y los más exquisitos y profundos aromas. Estas flores son dignas de contemplar:

 

UDUMBARA

Según la tradición budista, hay una flor que aparece y florece cada 3000 años anticipando la llegada de un salvador.
El budismo dice que el resurgimiento de esta flor es el anticipo de la llegada de un gran ser tal como el Buda Maitreya. El Buda que conocemos, Sakyamuni, profetizó la llegada de una misteriosa flor antes del próximo Buda. Blancas como la nieve, con un suave halo alrededor y sostenidas por un tallo tan fino como un hilo de seda, estas diminutas florecitas de unos 3 mm de largo crecen en los lugares más insólitos.

 

CANDY KANE

Esta flor tiene origen sudafricano y su nombre científico es “Oxalis Versicolor” que significa “cambio de color”. En inglés la han llamado coloquialmente “Candy Cane” haciendo alusión a que sus colores y su forma la hacen parecer a los clásicos bastones de azúcar, blancos y rojos, tan comunes durante la época navideña. Lo más curioso es que sus flores tienen forma de embudo y posee cinco pétalos. Cuando se abren completamente por el sol, se convierten en flores blancas con un pequeño corazón amarillo. El los climas fríos y durante la noche, vuelven a cerrarse y a mostrar sus rayas blancas tan llamativas.

 

FLOR MURCIÉLAGO

Es originaria de las selvas tropicales de Asia. Su nombre científico es Tacca Chantieri, pero es mucho más conocida por su nombre coloquial “flor murciélago” debido  a los enormes “bigotes” que salen de la flor que la hacen parecerse a tal animal. Estos son un método de llamar la atención de los pájaros e insectos para ser polinizados. A su vez, pueden también imitar el olor de la carne podrida para espantar a las moscas.

 

RAFFLESIA ARNOLDII

llega a pesar casi 7 kilos y medir hasta un metro. Esta flor es la flor individual más grande del mundo y crece solamente en la selva de Borneo. Sus grandes pétalos son de un color anaranjado quemado con pústulas blancas. Cómo si su tamaño y color no fueran lo suficiente llamativos también emite un olor fétido que ha hecho que sea conocida localmente como “la flor cadavérica”. Debido a las disrupciones por parte de turistas y la deforestación se cree que la proliferación de la flor ha sido amenazada.

 

DRANCULUS VULGARIS

Esta flor de origen Europeo llega a medir más de un metro y se desenvuelve desde una inflorescencia. Lamentablemente, a pesar de ser muy bella con pétalos de un hermoso y característico púrpura la flor huele a carne podrida y es altamente venenosa.

 

Por Gabriel Cisneros en edición de Mario Sierra.