Tuve la fortuna de visitar este delicioso y único restaurante de espadas brasileñas, donde al entrar te reciben con una cálida atención, al llegar al piso de arriba te encuentras con un maravilloso buffet lleno de aperitivos como primer sección tales como: cubos de queso y jamón, semillas, una barra de frescas ensaladas, queso azul, variedad de guarniciones y al final una pequeña mesa llena de dulces enchilados, gomitas etc. 

 

Al llegar a tu mesa, los meseros te atienden con un mucha atención y un poco de humor, al esperar me percaté que los festejados el día de su cumpleaños, todos los meseros comienzan a chiflar en una manera muy particular haciendo alusión a un cohete, donde uno reparte unos sombreros bastante simpáticos entre los familiares del festejado y otro mesero comienza a azotar unas carteras para hacer más ruido al festejo.

Al continuar comiendo la barra de buffet, los meseros comienzan a traer unas espadas enormes con diferentes tipos de carne como cerdo al parmesano, chistorra, alitas adobadas a la diabla, mollejas, pollo parmesano acompañado con pan de ajo y un tipo de carne de res llamado picaña (picanha), lomo de cerdo a la BBQ etc; Donde en especial disfrute mucho las alitas a la diabla y el cerdo al parmesano con un poco de pan de ajo; en mi opinión muy recomendable; al finalizar de comer me di cuenta que en la mesa tienen una especie de prisma de plástico donde de un lado es rojo lo cual significa que los meseros no te seguirán ofreciendo carne o la opción en verde que los meseros llegan a tu mesa a ofrecer un festín variado de carnes. 

Ubicado en calle Anaxágoras y Concepción Beistegui 743 col. Narvarte 

Teléfono: 55.23.89.51 
E-mail: contacto@saudadedobrazil.com.mx 
Lunes a sábado en horario de 13 a 21 horas y los domingos en horario de 13 a 19 horas. 
Menú (cortes y barra): $ 245.00 por persona, en horario de 13 a 19 hrs., todos los días de la semana, incluidos domingos y días festivos.  
Postres y bebidas: según precio establecido en la carta correspondiente vigente. 


Por Scarlett Villar en edición de Mario Sierra.