Prepárate para unas vacaciones como rey en estos cinco castillos donde puedes hospedarte.

¿Tienes ganas de vivir la experiencia de saber como vivían los reyes, disfrutar de vistas maravillosas, admirar imponentes estructuras,  y dormir entre algodones cual lo hacían los príncipes y princesas en la era medieval disfrutando de las máximas atenciones y el máximo lujo? Tal vez no puedas quedarte en estos castillos y palacios para siempre, pero al menos podrás disfrutarlo durante tus vacaciones mientras gozas de las delicias culinarias y las sorpresas que cada lugar tiene preparado para ti.

  1. Romantik Parkhotel Wasserburg Anholt, Anholt, Alemania

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El castillo de Anholt está n el centro de un lago en un parque bien cuidado, como un palacio de cuento de hadas con foso. Es una de las fortalezas más románticas de Alemania y, quizás haciéndole honor, el hotel se llama precisamente Romantik Parkhotel Wasserburg Anholt. Todavía es propiedad de la familia principesca von Salm-Salm. En la parte más antigua y lujosa hay un museo con la colección familiar de pintura, porcelana china y japonesa. También tiene una biblioteca llena de libros raros y el principal orgullo de Anholt: un parque enorme con lagos, campos de golf y hasta un zoológico privado.

  1. Castillo del Buen Amor, Salamanca, España

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El castillo medieval del Buen Amor es uno de los hoteles con más encanto de España (y posiblemente del mundo). Ubicado en el término municipal de topas, es de estilo renacentista pero se eleva sobre una fortaleza del siglo XI. Aquí se alojó Fernando II de Aragón y su nombre proviene de la amante del obispo de Ávila Alonso Ulloa de Fonseca Quijada, dueño del castillo en el siglo XV. Hasta los años 50 estuvo en estado ruinoso pero hoy, ya declarado Monumento Nacional, es un lugar de sueño con un laberinto francés, torres, piscina y salones dignos de un rey. La habitación más barata sale por 90€ la noche, con desayuno incluido. Así que no valen excusas.

  1. Hotel de la Cité, Carcasona, Francia

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Durante milenios esta enorme fortaleza francesa defendió a Carcasona de sus enemigos. Ahora entre sus paredes se alojan invitados y turistas que disfrutan de la Cité como si fuera su casa. Esta ciudad fortificada es una de las mayores atracciones de Francia, pero la fama se incrementó después de que se rodaran aquí escenas de la película “Robin Hood” con Kevin Costner como protagonista. Alrededor del hotel hay un precioso jardín con avenidas sombreadas y mesitas en las que podrás tomarte un pastel para desayunar, disfrutar de las vistas y sentirte como si hubieras viajado en el tiempo hasta la Edad Media francesa.

  1. Pousada Do Porto – Palacio Do Freixo, Oporto, Portugal

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El lujoso Palacio Do Freixo es de estilo barroco portugués y fue construido por el arquitecto italiano Nasoni a mitad del siglo XVIII. El hotel ocupa la totalidad del complejo y un antiguo molino de grano que había justo al lado. En su interior hay un restaurante, un salón, un spa y la recepción, además de las habitaciones y suites. Desde 1910 este edificio es un monumento nacional. Las 87 habitaciones del hotel están ubicadas en el edificio de color rosa de la fábrica, con unas vistas impresionantes.

  1. Castillo de Ashford, Cong, Irlanda

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Este magnífico castillo irlandés del siglo XIII está situado a orillas del pintoresco lago Corrib, el segundo más grande del país. En 1939 el castillo empezó a atraer a huéspedes, que pueden disfrutar de las paredes de piedra antigua, hiedra, torres antiguas con ventanas ojivales y lujosas habitaciones decoradas con armaduras y pinturas de artistas medievales. Esta fortaleza palaciega combina con elegancia las costumbres clásicas de la nobleza con el lujo moderno: después de la pesca de la trucha o un paseo a caballo pueden jugar al golf o relajarse en el spa.


Por Daniela Olguín en edición de Mario Sierra.

Daniela Olguín